A nivel nacional, la desocupación ya llega al 10% y más del 30% de quienes trabajan, lo hacen en negro. En Córdoba, un más de cuarto de los trabajadores está desocupado o vive de trabajos temporales. Estos índices crecen entre la juventud y las mujeres. Frente a esta situación, las políticas de empleo del gobierno se han limitado a subsidiar el trabajo precarizado, con programas como el PPP. El Ministerio de trabajo es funcional y cómplice de las empresas, legitimando suspensiones y despidos. Para detener el atropello de los derechos de los trabajadores, proponemos:

1- Prohibir por ley despidos y suspensiones.
2- Reducir la jornada laboral a 6 horas para evitar los despidos, 25.000 pesos de salario para todos.
3- Estatización bajo control de los trabajadores de toda empresa que cierre, despida o suspenda.
4- Plan de creación de un millón de puestos de trabajo mediante un plan de obras públicas centrado en el incremento de la calidad de vida, el acceso a la vivienda, la red vial y el aumento de la capacidad productiva.
5- Trabajo en negro cero, ni en el sector privado, ni en el estado. Ente autónomo conformado por miembros elegidos por el voto directo, que tenga como fin detectar y sancionar el trabajo precarizado, tanto en el ámbito estatal como privado. Trabajo genuino para los desocupados.
6- Democratizar los gremios y unidad para derrotar a la burocracia sindical.
7- Universalización de los planes sociales por un monto acorde a la canasta básica.
8- 82% móvil para todos los jubilados. No a los convenios de armonización.
9- Basta de ajuste en PAMI: medicamentos gratuitos para todos los jubilados. Por un PAMI bajo el control de los jubilados.