El bipartidismo ha transformado a Córdoba en la capital de la pobreza. El 40,5% de los habitantes del Gran Córdoba son pobres y el 10,8 % indigentes. Es la segunda provincia con más deuda pública; gran parte de esos fondos se destinó a construir obra suntuaria (Hoteles de lujo, etc), negociados y no a aumentar la capacidad productiva de la provincia. La presión fiscal sobre los pequeños y medianos contribuyentes se duplicó en sólo 10 años y actualmente bate récords históricos. Mientras se exime de impuestos a las corporaciones, empresarios y grandes fortunas, los impuestos provinciales se llevan, en promedio, el 15% del salario de un trabajador. Situaciones similares se vive en el resto del país. El sistema impositivo nacional es distorsivo y regresivo, impactando directamente en la desigual distribución de la riqueza. Para que el 1% de la sociedad deje de vivir a costa del esfuerzo del resto, proponemos:

1- Reforma global e integral de sistema impositivo nacional: que paguen más lo que más tienen. Eliminación del IVA a productos de la canasta básica.
2- Impuestos crecientes a las grandes fortunas, las grandes extensiones comerciales y las viviendas desocupadas.
3- Basta de tarifazos. Nacionalización de las empresas que manejan servicios básicos como el agua, gas, luz, etc.
4- Control popular de precios para combatir la inflación y la especulación.
5- Presupuesto participativo en todas las provincias, para que los vecinos decidan cómo y dónde invertir los recursos públicos.
6- Exigir una nueva coparticipación federal.
7- Plan de obras públicas dirigido a incrementar la calidad de vida, el acceso a la vivienda, la salud, la educación y la capacidad productiva de la provincia.
8- Recuperar los recursos naturales y estratégicos.
9- Reforma Agraria que termine con el latifundio y ponga la gran extensión de tierra cultivable de nuestra provincia a producir para las necesidades del pueblo. Con planificación socioambiental.