Nuestras vidas valen más que los agronegocios

Las políticas de destrucción y saqueo de nuestros bienes comunes aplicadas los últimos años, han dejado a Córdoba en una situación ambiental desesperante. Se talaron más de 1 millón de hectáreas, equivalentes a 325 estadios Kempes por día. Sequías, inundaciones, sojización, deforestación descontrolada, contaminación de los reservorios de agua y pueblos fumigados, son una realidad cotidiana que nos afecta a todos. Atrás de esta destrucción está la sed de ganancias de las multinacionales como Monsanto y la complicidad de los gobiernos. Porque defendemos la vida, creemos que la salud, los alimentos y un ambiente sano tienen que ser derechos básicos garantizados para todos, por eso proponemos:

1- Una Ley de Ambiente que declare inmediatamente la emergencia ambiental nacional y permita contar con fondos para lanzar un plan de remediación inmediata.
2- Fuera Monsanto, Chevron, Barrick y toda empresa que contamine. Aplicación inmediata del principio de precaución.
3- Basta de enfermedad y muerte. Prohibición de las fumigaciones aéreas. Por una Argentina sin agrotóxicos, ni transgénicos.
4- Por una agricultura con agricultores. Subsidiar el repoblamiento rural para estimular una producción sana y cercana a los centros poblados.
5- El alimento es un derecho y no una mercancía. Debe ser sano y accesible. No a la ley de semillas.
6- Basta de inundaciones: plan de obras hídricas de aliviación y contención y dispositivos de alerta temprana. Conformación de Comités de cuenca y ordenamiento territorial.
7- Por una nueva ley de bosques, elaborada con verdadera participación popular. Basta de desmonte. Aumentar el control de las “zonas rojas”. Plan de reforestación masiva de especies autóctonas.
8- Más verde, menos cemento. Plan urbano ambiental para recuperar plazas, parques y aumentar el pulmón natural actual.
9- Planes integrales de residuos, priorizando la reutilización y reciclado e incorporando a los carreros al sistema.
10- Que decidan los pueblos. Consultas populares vinculantes para las grandes decisiones que ponen en riesgo la salud y la vida de las comunidades.