La democracia a la que aspiramos es mucho más profunda que votar una vez cada cuatro años y mientras tanto observar cómo se incumple todo lo prometido. El modelo de democracia delegativa fracasó hace mucho. Para dejar de delegar y empezar a participar de las decisiones, proponemos:

1- Mecanismos de control social sobre las instituciones, a través de la elección y revocabilidad de jueces, políticos y comisarios.
2- Consultas populares sobre las grandes decisiones, políticas y económicas, que nos afecten a todos y todas.
3- Obligación de publicar la agenda diaria del presidente, gobernadores y ministros, informando integrantes, temas abordados en las reuniones y documentos discutidos.
4- Transparencia y libre acceso a través de internet, a la información de contrataciones y ejecuciones de los presupuestos de cada área del gobierno.
5- Político que roba va preso y responde con sus bienes. Basta de fueros que sólo protegen a los corruptos.
6- Mecanismo virtual para que los trabajadores estatales puedan denunciar anónimamente las irregularidades que presencian a diario, sin temor a ser despedidos.
7- Sesiones legislativas y reuniones de gabinete televisadas a través de un canal estatal.
8- Convocar a una convención constituyente nacional con temario abierto, libre y soberana, donde reordenemos el país privilegiando los intereses del 99% delos argentinos.
9- Democratización de los sindicatos. Basta de sindicalistas ricos. Dos mandatos y a trabajar.
10- Participación social en la planificación y decisión de la orientación económica y productiva del país.