Nací hace 25 años en la ciudad de Córdoba, un 6 de febrero de 1990. Mi mamá es ama de casa y mi papá colectivero. Vivo en barrio Arenales, en la zona Este de la ciudad, muy cerca de la localidad de Malvinas Argentinas. Allí donde aún no llegan el asfalto, las cloacas, ni el gas natural.

Tengo 3 hermanos mayores, que me dieron la alegría de ser tía desde muy chica. Hoy ya tengo seis sobrinos a los que adoro.

Comencé a entender la política como herramienta de transformación mientras estudiaba. Pero fue a partir de la lucha del pueblo de Malvinas Argentinas contra la instalación de Monsanto que comencé a participar activamente, yendo a las asambleas y marchas. Allí conocí al MST Nueva Izquierda y decidí empezar a militar. Consciente de que para poder cambiar este modelo injusto, es necesario organizarse.

Soy Periodista Profesional, me recibí en el año 2014, y aunque todavía no ejerzo, mi vocación es llevar a los medios de comunicación las voces de los de abajo, para que estos funcionen como un espacio de difusión de las grandes luchas que dan los cordobeses y cordobesas.

Actualmente trabajo en un comercio en atención al público. Antes trabajaba en un call center, así que, como gran parte de los jóvenes cordobeses, viví la precarización y explotación a la que esas multinacionales someten a los trabajadores y trabajadoras.

Siempre defendí y luché con fuerza por los derechos de género, porque me parecía aberrante la injusticia de ser discriminadas y maltratadas por el sólo hecho de ser mujeres. Sin lugar a dudas el haber vivido en carne propia el flagelo de la violencia de género, me definió a jugarme hasta el final. Hoy tengo un compromiso: voy a luchar, sin descanso, para que no haya ni una Paola más. Por eso elaboré, junto a otras familiares de víctimas de femicidio, el Proyecto de Ley para que se declare la Emergencia en Violencia de Género, en todo el territorio provincial.

No me conformo con lo dado, no creo que las cosas “sean así”, creo que están así por responsabilidad de los que nos han gobernado hace años y por eso también estoy convencida de que se pueden cambiar. Mi sueño es un futuro de hombres y mujeres iguales y totalmente libres. Y a ese futuro lo construyo cada día con mis compañeras y compañeros.


"...mi vocación es llevar a los medios de comunicación las voces de los de abajo."


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